Hiding place

Hiding place
Hide me from any, sorry! everyone

viernes, 27 de agosto de 2010

Soñé que me mataban. Mi prima, con algo redondo, me aplastaba la cabeza, la parte de atrás. Me miro al espejo, estoy vuelta nada, no me veo el cerebro ni nada, pero sí hay mucha sangre y la cabeza tiene la forma del arma, que pudo haber sido un balón, un trofeo. Empiezo a tambalearme en la casa que tiene piso de madera. Llego a una escalera. Me caigo, me quedo mirando al techo, no me voy yendo, no veo un túnel, simplemente me relajo. Vuelve mi prima, la que está a punto de convertirse en asesina, y me limpia, la cara y la sangre que hay alrededor.

Sin resentimientos.

Además, solo me acordé del sueño cuando un amigo me dice que estoy helada y me pregunta si estoy viva. Recuerdo el sueño, le respondo que, después de todo, sí lo estoy.

martes, 10 de agosto de 2010

Now, I'm the one who's free of your spell

He vuelto a pensar en usted, en la alegría que me daría verlo, en lo bien que se sentiría abrazarlo. Mucho mejor, supongo, que los encuentros de hoy; después de solo dos meses. Mejor, no porque sea usted una mejor persona, sino porque he esperado más tiempo, la ausencia es más larga: 3 años.

3 años que no han pasado inadvertidos, como si nadie supiera que el tiempo está pasando, como cuando dejas de ver a los niños un tiempo y al verlos nuevamente, no crees que haya pasado ese tiempo para que hayan crecido, para que sean diferentes a lo que recordábamos. No ha sido así ese tiempo por varias razones que los dos conocemos, más yo que usted. Tal vez porque cada que hablo de esto, de las causas y las posibilidades, me acuerdo que no está acá, y ni siquiera cerca.

A pesar de lo escrito mucho antes o hace apenas unos segundos, hoy lo recordé sin dolor, sin impotencia, sin tristeza. Hoy lo sigo queriendo, pero la añoranza puede pasar a segundo plano para darle lugar al ahora, al presente que hoy disfruté.

No querer arreglar los recuerdos, estancándome en el pasado, es defender las palabras vivir, existir, disfrutar. Insisto que todo se remite al presente, debe hacer referencia, ante todo, al presente. Entonces, si dejé de perderme en el pasado (por lo menos la intensión existe), debo dejar de vivir en el futuro, de cosas poco prometedoras que solo lograban entristecerme.

Sin dolor, dije. Sí, sin dolor. Lo pienso sin remordimientos, sin celos, sin nada que me arranque las entrañas.

Por fin dejó de dolerme...