Hiding place

Hiding place
Hide me from any, sorry! everyone

jueves, 10 de noviembre de 2011

Demasiado!

Esto es más violento: dejar al que está preparado para utilizar cualquier clase de armas, sin argumentos para usarlas.
Pero si solo están ahí para eso, para defender el orden, el estado de cosas y están equipados y preparados para lo peor. Por algo tienen en su casco el tipo de sangre, no sea que alguno se muera desangrado en la calle y linchado por la multitud. Estos señores, además, son los que más protección tienen, son anti-motines, tienen varios escudos: toda su ropa con el casco es uno, el escudo grande con el nombre de la institución dos y las armas tres.
Entonces toda la preparación para 'mantener' la democracia, como diría Plazas Vega cuando entraba al Palacio de Justicia con tanques y todo; ¿de qué sirve?. Después, ¿no te replanteas lo que obedeces si, esperando lo peor, te encuentras con esto?
Esta imagen da cabida al cuestionamiento y por eso es más reaccionaria que cualquier otro tipo de manifestación.
Ésta, la simbólica, es la única violencia que necesitamos.

La segunda impresión es la que cuenta

Me han contado que las niñas, en un intento desesperado por cambiar una mala primera impresión, aceptan que las inviten a salir en el día para poder despreciar los besos que le pedirá el desconocido que tan apasionadamente besó en la noche.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

αρετή

Que mi único punto medio es producto de la combinación de uno y otro extremo.
¿Tienes suficiente de este lado?
Ya veremos...

jueves, 20 de octubre de 2011

miércoles, 19 de octubre de 2011

¿!?

No tengo ganas de hacer nada. Me siento un poco asfixiada. Me impresiona la facilidad con que mis sentimientos cambian por ciertas actividades cuando tengo que hacerlas, y se imponen sobre lo que quiero hacer. No necesariamente porque no concuerden, sino porque suplantan el deseo, el mío, y le imponen límites de todo tipo que hacen, de lo que quería hacer, algo lejano. Lejana, ¿se acuerda?.
Ha pasado con las clases de literatura que he visto. También con las de arte. Sí que odio sentir que lo que estoy haciendo lo hago porque alguien más lo pide y no porque quiero, porque me nace. Incluso así, sabiendo eso, siempre vi las clases de literatura y arte como electivas y... estoy estudiando filosofía. Después, claro, cuando las tareas no obligaban, les/me daba una tregua y volvía. A pesar de la ya conocida consecuencia que tiene en mí esa obligación externa, sé también que necesito ponerme metas externas para poder cumplirlas... Y definitivamente mi voluntad es variada y hay veces, como estos días en que necesito adelantar tanto y entregar tantas cosas, en que no quisiera hacer nada; y no sé en qué pensar o qué inventarme, para engañarme y obligarme a hacer lo que tengo que, en el tiempo que piden.
Este findesemana estuve en mi casa, que siempre resulta una delicia, un descanso; y me dieron ganas de vivir como mi hermano: un poco desubicado, pero ante todo, incapaz de obligarse. Incapaz de no hacer lo que él quiera. Y sí, teniendo más tiempo, más fines de semana para dedicarlos a lo que uno quiera, sin tenerse que preocupar tanto por las consecuencias, por los trámites, por el tiempo, por lo serios que se vuelven los asuntos sin serlo, ahh...
Y es verdad que hay que pensar en la vida, en cómo vas a hacer para (sobre)vivir, en oportunidades, en posibilidades, en responsabilidades; pero y ¿vives?. Esa es la pregunta, la que ahora no sé cómo responder. Vivir, solo puede tener definiciones artesanales, cambiantes, muy íntimas. Nada de condiciones suficientes y necesarias que te protejan de inconsistencias lógicas.
Volvamos. La idea de volver las cosas tan serias y abarrotar a la gente de tanto trabajo inútil [quiero decir demasiado útil, solo útil], y ya estoy pensando en una clase de complot, es que no se tenga tiempo ni ganas para hacer algo después: para leer, para protestar, para escribir, para pensar; nada, solamente para dormir, para morirte un ratico antes de que amanezca y vuelva y empiece.
Esta tarde estaba leyendo una noticia sobre Juan Esteban Constaín, quien se ganó el premio Espartaco de novela histórica, con '¡Calcio!', un libro que relata lo que podría haber sido el primer partido de fútbol. Según lo que leí, esta novela empezó como una obsesión cuando, estando en Florencia, Italia, presenció lo que generaba en la ciudad la semifinal de la UEFA. Lo que más me gustó del artículo es que Constaín decide dejar de lado el objetivo por la que estaba en Florencia: terminar su doctorado; y comienza a investigar sobre el origen del fútbol, que después se convirtió en base para escribir la novela que lo hace acreedor a este premio.
Cae entonces, este artículo, justo al lado de esta sensación de malestar. Mejor justo detrás, para impulsarla.
Por ahí había dicho que tenía problemas con el tiempo. Más precisamente, tengo problemas con el presente que siempre tiene que estar a merced de lo que no es, sacrificándose.
Go.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Esta ausenSia duele...

jueves, 1 de septiembre de 2011

Y se me había olvidado qué era estar al lado de mujeres muy falsas, esas que ni siquiera son capaces de esperar a que estés lo suficientemente lejos o a que hayas parpadeado lo suficientemente lento para que no oigas los comentarios o veas los labios que se deforman y los ojos que parecen desorbitarse. Esas que además, no pueden verte con un hombre sin hacer comentarios de niña de 5 años que parece nunca haber hablado ni con su hermano.
¿Y eres de manizales, no? y tú, ¿me dices que eres de un colegio católico, eh?. Ahhh ya, haciéndole honor a los injustos estereotipos que alguna vez tuve. Dejen que ya vuelvo a recordar qué es lo que hay que hacer en estos casos...
¿Casada, en serio? y ¿con hijos?. Esto sí no lo esperaba, que a falta de una conversación con tu hermano, hayas podido cosechar una relación con frutos, vea pues...
En todo caso, me tiene sin cuidado qué digan de mí, si dicen algo; pero sí me emputa la hipocresía descarada de la que he sido testigo estos días.

martes, 23 de agosto de 2011

lunes, 22 de agosto de 2011

Mareada. Un poquito no más.
Te asfixias por entrar y ya dentro, ya dentro estás encima de alguien y quieres salir cuanto antes.
La puerta empuja para que entres, y oyes cómo las galletas se vuelven migas. Galletas no más.
Bien por ahora: no sé ni qué está tocando mi mano en este momento, ni qué me toca a mí, pero está bien. Alguien sale y el espacio de uno lo quieren tres. Entran partiéndote en dos, pero me quiero ver llegar. Creo que me puedo dar aire solo pensándolo y cierro los ojos, sin pensar en que se me doblan los pies y en que se me baja todo. Piensa, piensa, respira fuerte, no, mejor no: huele a profesora de quinto: perfume dulce que marea más. Pien...
.
.
.
Encima de un tipo que he estado evadiendo en este roce constante. Palabras a lo lejos que piden una silla. Tengo frío: puta! siento las manos del man bajándome el buso que subió a mi nuca mientras yo bajaba el piso o intentaba hacerlo dejándome caer, porque no hay espacio sino para estar parado. Tengo el buso en la nuca y siento las manos del señor, que además me sientan. Gracias. Le pido el bolso a una mujer que amenaza con dejarme ciega con el botón de su pantalón. De pronto era su silla, debo correr el riesgo.
Esta vez manos y gente antes que cemento duro y frío. Bueno, uno provoca morados en el cuerpo, el otro miradas. Da igual, no es cosa de decidir.
Segunda del mes.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Ninfa

(Del lat. nympha, y este del gr. νύμφη).

1. f. Mit. Cada una de las fabulosas deidades de las aguas, bosques, selvas, etc., llamadas con varios nombres, como dríada, nereida, etc.

2. f. coloq. Joven hermosa.

3. f. coloq. cortesana (mujer de costumbres libres).

4. f. Zool. En los insectos con metamorfosis sencilla, estado juvenil de menor tamaño que el adulto, con incompleto desarrollo de las alas.

5. f. Guat. y Méx. nenúfar.

6. f. pl. Labios pequeños de la vulva.

~ Egeria.

1. f. Consejero o director de una persona, a quien impulsa de manera sigilosa o poco ostensible. Se dice por alusión a la ninfa que se supone inspiraba a Numa Pompilio sus resoluciones.

lunes, 1 de agosto de 2011

Babosóloga especializada en sales

  1. Perdí una materia en la que me había esforzado mucho por entender, por hacer las cosas bien y por no decepcionar. Profesor, ¿porqué perdí el curso?- Porque no me entregó el trabajo final- Pero, porque no podía o porque no quería?- Porque no quería. Nice, nice, me sentí budista, por haberme esforzado tanto sin decidir llegar al final, en el que me daban el premio, el reconocimiento en numeritos. Budista como hacer imágenes con arroces de colores por años, para barrerlos justo después de que termina: ¡ésto no vale nada! Más el camino, más el camino.
  2. Tan insípida compra que quiero devolverlo. Sin embargo, tú siempre le das sabor. Muchas gracias.
  3. Te amo mucho, siempre me ha parecido redundante.

domingo, 24 de julio de 2011

[¡You bitch!. ¡How come you're dead!]
This is how selfishness looks like...

Exceso

(Del lat. excessus).

1. m. Parte que excede y pasa más allá de la medida o regla.

2. m. Cosa que sale en cualquier línea de los límites de lo ordinario o de lo lícito.

3. m. Aquello en que algo excede a otra cosa.

4. m. Abuso, delito o crimen. U. m. en pl.

5. m. exceso de peso.

6. m. ant. Enajenamiento y transportación de sentidos.

~ de peso, o ~ de equipaje.

1. m. En los ferrocarriles y otros medios de transporte, la demasía en el peso del equipaje, respecto del número de kilos que se conceden gratuitamente a cada viajero.

~ de poder.

1. m. Der. Vicio por ilegalidad del acto administrativo.

en ~.

1. loc. adv. excesivamente.

por ~.

1. loc. adj. Dicho de una diferencia: Que consiste en sobrepasar lo establecido como normal. U. t. c. loc. adv.

y otros ~s.

1. expr. coloq. U. para terminar una enumeración de cosas reprochables o malas.

jueves, 14 de julio de 2011

Detalles

Hay cosas que no se pueden decir, solo mostrar. Abre la posibilidad, aún más, a distintas interpretaciones. 
Blur.

martes, 5 de julio de 2011

jueves, 30 de junio de 2011

domingo, 26 de junio de 2011

Ah

A uno le toca oir muchas bobadas. Cuando la gente habla tanto, es algo inevitable. Por ejemplo, en este preciso instante escucho 'te amos' y 'me encantas, 'no me canso de decírtelo' y 'seremos novios así no nos veamos', y 'te estaba pensando pero no me atrevía a llamarte' de una noche de mucha saliva, en la que casi toda, estoy segura, fue utilizada como insumo para la labia y las alabanzas a las que deben recurrir para ganarse una sonrisa; el otro poquito, se va o viene reclamando el premio por el que su boca había decidido secarse de esa manera.
Las reuniones familiares me divierten de muchas formas.
Primero, está eso, primos lejanos que deciden conocerse y las primas que siempre se hacen esperar y ponen pruebas de las que son el premio.
Segundo, lo cual pasa de ser divertido a ser incómodo a su antojo, es la cantidad de gente desconocida que por alguna extraña razón tiene idea de quién es uno e incluso a veces dan nombres que siempre logran hacer referencia a una persona que pertenece a este amplio núcleo familiar.
Y bailar, bailar salsa, bailarla con alguien que sepa, con alguien que te haga dejar de sentir la parte baja de tu espalda por la forma en la que debes bailar: moviéndote para seguir el ritmo, para seguir las órdenes de una de las manos.
Además, me gusta cómo bailar se vuelve en un momento de tregua, en el que no se mira o se piensa nada y solo se siente el momento, se vive...

viernes, 24 de junio de 2011

Gajo

Sin saberlo, la gente que conozco, se conoce, de una u otra manera, entre sí.
Mi voluntad es nula. Eso, así haya dicho que no subía. Mi voluntad es nula, muy inservible si no logro dividirla en pequeños gajos. ¿O es que acaso no subí después, como pude, porque el tramo de tiempo ya era demasiado largo?.
1Gajo
No quería escribir sobre esto pero me obligo, ¿porqué? porque sí, punto: resulta que sí tengo voluntad, pero no siempre la misma. Sin mojigaterías pues. Todo o nada. Sin jugar con lo que pasa, quitándoles la existencia cuando las borro de la memoria, es decir, de los relatos, los míos. Quepa decir que este gajo es jugoso porque nadie más sabe de esto, porque nadie se acuerda y solo yo reuní los pedacitos al otro día. Reuní los pedacitos, bueno, los limpié, después me limpié yo, con agua y con jabón, pimpón y pregunté qué había pasado: 'todo bien que no pasó nada'.
Uy, qué dicha dormir de lado y no hacia arriba.

miércoles, 15 de junio de 2011

"...cuídese mucho, quiérase mucho; [...]"

Sobre los consejos que no entiendo: solo a veces, se sabe que siempre no se puede.
Eso, si es que alguien puede, que lo haga otro. Siempre he pensado que el mérito sería ese, no quererlo por lo que los demás podrían, sino a pesar y sobre todo por toda la mierda que pueda venir detrás.
Si me quieres, si quieres lo que nadie más querría, you've to be sure you have nothing to loose.

martes, 14 de junio de 2011

Break free

Para qué mentir diciendo que no sentí nada cuando lo esperaba, si la verdad, y usted la sabe, es que en eso se me fueron los días. Al final, solo hubo razones, justificadas o no, que dejaron ver su falta de interés y la demasía del mío...
Y eso era lo que faltaba, que usted y no yo, fuera el que me hiciera sentir triste, el que me hiciera llorar. Porque al fin y al cabo, siempre he sido consciente de mi falta de voluntad o capacidad para poder salir del evitable embrollo en el que estaba, producto de unos cuantos arrepentimientos y de mis ganas de encajar en ciertas experiencias. Faltaba que tuviera que escribir onomatopeyas de la risa cuando lo que me quitaba el aire era la exigencia de silencios prolongados. No lo podía creer, ¿cómo es que uno puede querer tanto que pasen ciertas cosas que al fin al cabo dependen de otro?, ¿cómo es que uno decide dejar que el otro tenga esa capacidad, sin merecerla siquiera, de cagárselo a uno y dejarlo vuelto mierda cuando diga 'no pude', 'lo siento', 'eres buena, pero... (mil opciones)' [!], ¿Cómo así? Desde cuándo pues? [Nononono, sin ese tipo de preguntas que ya sabes que las cosas no dependen solo de ti, miamor]
Bueno, pero se me perdió la conclusión en este ‘detallar’: algo se puede quebrar y algo se quebró. Eso, el 'seco' desplante fue lo que quebró de alguna manera el cariño, de pronto malsano, que le tenía. Las cosas cambiaron. Yo no lo supe sino hasta unos días después, cuando minutos antes de verlo no sentía nada recorriéndome el cuerpo.
Bien entonces. Que las ccosas dependan de dos no es tan grave; de hecho es lo que logró romper lo que yo nunca pude hacer, de manera tan eficiente, sóla.

jueves, 19 de mayo de 2011

Nuevamente, me encuentro escribiendo estando triste. Pienso que no es justo con la felicidad, no tiene tantas entradas, ni tantos recuerdos en este lugar. Pero creo que es mejor, no porque sea depresiva, nono; sino porque, eso, que escriba más estando triste que feliz, puede querer decir que disfruto los momentos felices y escribo sobre los tristes para tratar de darle un orden a lo que se revuelve dentro de mí, para hacer una sombrilla de letras: eso es esto.
No terminé la entrada, decidí también vivir el momento triste. No sobra escribir que la tristeza fue incondicionalmente acompañada y compartida por personas que confían en mí de tal manera que no tengo opción distinta a esperar cosas mejores, que no me queda opción sino confiar, aunque me cuesta y no sé por qué, en lo que pueda hacer. Deben ser esas ganas de llevarle la contraria a sus mayores, la rebeldía. Na, estoy jodiendo, agradezco la compañía constante, la entrega irrestricta por facilitar el camino, por permitirme ver la apertura de ciertas puertas, que al final se cerraron en la cara: Muy bien, pero... (maldito 'pero' que te tirás todo lo bueno: 0 y van 2!). Te esperamos en una próxima ocasión, la cara de lo siento, pobre, ah!, todo bien, que yo ya pasé por esto anoche, relajate, sin palmadas en la espalda, sin lástima. Bien, bien vieja, que las cosas no son tan fáciles-que nunca lo fueron, no esta vez- que habrá mejores momentos...
Y sí, tú que tienes la posibilidad de creer las cosas con tal fuerza que se vuelven realidad, al otro día se abrió otro marco por el que paso, contenta y asustada al mismo tiempo.
Al final, no hay nada de raro en que sea tan familiar, de que me encante navidad y pasar un rato con ellos. Resultan, a veces, momentos realmente auténticos. Y por eso, por eso vivo yo.

sábado, 30 de abril de 2011

[Y siempre es mejor hacer que escribir.
Si alguien habla de la importancia del ejemplo, no está hablando más que de eso: de mostrar antes que de hablar.

lunes, 4 de abril de 2011

Demasiado fuerte

Demasiado fuerte todo: las sensaciones, las posibilidades: lo definitivas, la situación: la descripción, lo inesperada, tu que lo que estás viviendo.
Espero todo salga bien. Aunque 'bien' en estos momentos parezca no tener digno representante.